El impacto de las telecomunicaciones en la economía

Las telecomunicaciones no ejercen su influencia solamente en el sector en el que éstas son producidas. De hecho, el impacto de las nuevas tecnologías abarca a todos los demás sectores de la producción y del consumo.

No sólo se trata del hecho obvio de que facilitan las comunicaciones a todos los niveles y en todos los órdenes, sino que también constituyen la base para que se generen nuevos servicios, tecnologías, productos o procesos. Un buen ejemplo es el sinnúmero de aplicaciones que se desarrollan cada día para los teléfonos móviles y tablets: esos softwares ya suponen todo un mercado de miles de millones de dólares. La llegada de las nuevas tecnologías la vida de millones de personas también ha acercado la diversión y el mundo de las apuestas a los teléfonos inteligentes. Apostar a equipos deportivos locales en Spin Palace app o “sentarse” a apostar en las mesas de juego de los casinos en línea, ya es posible de manera fácil y cómoda, sin necesidad de salir del trabajo o del hogar.

La popularización y diseminación de estas nuevas tecnologías supone no sólo un mejor rendimiento en términos de mercadeo, publicidad, ventas y consumo, sino que también ayuda a generar mejoras en la calidad, variedad de los productos y servicios prestados. Así, por ejemplo, hoy en día cada vez más empresas aplican los principios del mercadeo 3.0 para tener una interacción con sus clientes que permita conocer sus expectativas, gustos y preferencias, e ir así creando gamas de productos más personalizados según los distintos perfiles del consumidor.

El Internet ha supuesto toda una revolución en la economía del siglo XXI, haciendo realidad la idea de una aldea global donde los productos y servicios trascienden fronteras y llegan deThe Internet has brought a revolution in the economy forma eficiente y aceptablemente rápida de un extremo a otro del planeta. Con el uso de Internet y los dispositivos portátiles con acceso a la red, los productores pueden hacerle llegar a sus potenciales clientes, de forma fácil, amena y rápida, toda la información que requieren para tomar la decisión de adquirir los productos o servicios de su interés. La relación con el cliente se ha hecho más personal, directa y específica, y esto beneficia tanto al consumidor como al vendedor.