¿Qué sería del mundo actual si de repente se esfumaran todas las telecomunicaciones? Sin duda, colapsaríamos de inmediato. Hoy en día, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información cumplen un rol crucial en nuestros sistemas sociales, económicos y políticos.

Las telecomunicaciones nos han facilitado enormemente la vida cotidiana, permitiéndonos entrar en contacto con personas de nuestra comunidad y del mundo entero, de manera fácil y rápida. El auge de estas tecnologías, especialmente del Internet, constituye una revolución del conocimiento. Actualmente casi cualquiThe importance of telecommunications in the worlder persona puede acceder a información confiable y directa, y las puertas del saber están abiertas para cada vez más personas.

La posibilidad que nos ofrecen las telecomunicaciones para intercambiar información es aprovechada por las distintas empresas para ampliar sus mercados más allá del país en el que se encuentran. La globalización a gran escala que vemos hoy en día no sería posible de no ser por la ubicuidad de los factores de producción y de los mercados que nos permiten las estas tecnologías. Hoy en día es más fácil que nunca realizar una transferencia de dinero de un continente a otro, por ejemplo. Igualmente, cualquier persona con acceso a Internet puede adquirir productos que se ofrezcan en otro lugar del planeta, y recibirlos por medio de los diferentes servicios de encomiendas.

Pero además, las comunicaciones instantáneas son vitales para la optimización de la organización empresarial.

Aunque en el mundo seguimos teniendo una gran cantidad de personas sin acceso a las tecnologías de la información, esta brecha se ha reducido ampliamente en los últimos años. Según el Informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, para finales de 2012 alrededor del 87% de las personas del entorno rural tenían acceso a la telefonía móvil. Se estimó que unos 450 millones de persona alrededor del mundo siguen sin tener acceso a una señal de telefonía móvil.

Aunque las cifras son esperanzadoras, aún queda mucho camino por recorrer. Por ejemplo, actualmente sólo un 46% de la población mundial está suscrita a algún servicio de Internet de banda ancha, porcentaje que ha ido creciendo año tras año.