La historia de las telecomunicaciones en México puede comenzar a reseñarse desde la época precolombina. Las civilizaciones indígenas más importantes de México tuvieron un sistema organizado de mensajería, el cual era útil sobre todo para fines militares y de expansión territorial. Los mensajeros, conocidos como “paynani”, estaban consagrados al dios Paynal. Los jóvenes mensajeros eran entrenados en astronomía, geometría, cálculo, cronología, geografía, historia y mitología, antes de comenzar a ejercer su importante labor.

El sistema de los paynani se basaba en caminos con postas, donde aguardaban los mensajeros. Cada mensajero debía correr de una a otra para transmitir el mensaje oralmente, hasta que este llegaba a su destino final.

Ya en tiempos modernos, fue en el año 1851 que México tuvo su primera línea telegráfica, apenas seis años después que en Estados Unidos. Para 1870 la red telegráfica ya había alcanzado más de 8000 kilómetros. En 1880 las autoridades nacionales asumen el control del servicio de telégrafos. Para 1910 cobra auge la radiotelegrafía, que permitía la transmisión inalámbrica de mensajes; aunque ya para 1878 se había introducido la telefonía: para 1890 había poco más de mil suscriptores de servicio telefónico en el país.

En 1926 entró en vigor la Ley de Comunicaciones Eléctricas, y en 1940 hubo una nueva Ley al respecto. En México se comenzó a experimentar con la televisión desde la década de 1950, y para 1960 entró en vigor la Ley de Radio y Televisión. En 1955, tres canales de televisión se integraron para formar la empresas Telesistema Mexicano, que en 1973 cambiaría su nombre a Televisa.

En 1985 se lanzaron los primeros satélites mexicanos, Morelos I y Morelos II. En 1972 se estatizó Telmex, pero en 1990 se privatizó nuevamente. A principios de la década de 1980Telecommunications in Mexico comenzaron a funcionar los servicios de telefonía móvil.

En el año 2006 se reforman las leyes de telecomunicaciones en México, desregulando el espectro digital y ofreciéndole el radioeléctrico libremente a las empresas privadas, lo que ha generado mucha polémica. Actualmente, la televisión abierta en México está prácticamente duopolizada por dos emisoras: Televisa y TV Azteca.